Argentina en 7 días: del 4 al 10 de agosto

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Facundo Pereyra
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La crisis diplomática con Brasil siguió su curso descendente esta semana, casi en cámara lenta. Primero Brasilia optó por el silencio institucional ante los nuevos exabruptos de Milei contra Lula, dejando en pausa al embajador que ya había sido llamado a consultas. Después vino el golpe más duro: Brasil bajó formalmente el nivel de la relación bilateral a encargados de negocios y exigió el regreso del embajador argentino, algo que la Cancillería de Buenos Aires calificó de medida unilateral, lamentando el gesto pero sin anunciar represalias propias. Para cerrar el capítulo semanal, el embajador argentino Daniel Raimondi efectivamente volvió a Buenos Aires y la encargada de negocios Emilia Cortés quedó al frente de la embajada en Brasilia – todos mantienen su título de embajador, pero en la práctica la relación quedará prácticamente congelada al menos hasta las elecciones brasileñas de octubre.

En el Congreso, el proyecto de ley de propiedad privada tuvo su propia novela: bajo presión de las protestas y por falta de votos en el Senado, el Gobierno terminó cediendo en el punto más polémico – la liberalización de la compra de tierras rurales por parte de extranjeros – aunque mantuvo el resto del paquete, incluyendo desalojos más rápidos de usurpadores y cambios en las expropiaciones estatales. Con esos ajustes, el Senado aprobó la iniciativa por 37 votos contra 33 y ahora el proyecto pasa a Diputados, en medio de protestas de la oposición y los sindicatos, que temen que la ley termine favoreciendo a los propietarios por sobre inquilinos y trabajadores.

En materia económica, el ministro Luis Caputo sigue esquivando el mercado internacional de deuda – considera que tasas cercanas al 9% siguen siendo demasiado altas después de tanto esfuerzo reformista, así que por ahora prefiere financiarse puertas adentro y con organismos multilaterales. Buena noticia aparte: Argentina y China renovaron el swap de monedas por cinco años, manteniendo una línea de unos 19.000 millones de dólares disponible hasta las elecciones de 2027, algo llamativo considerando las críticas que supo lanzarle Milei a China en su momento – la pragmática siempre gana.

Y como si la agenda internacional no estuviera ya bastante cargada, Milei sumó dos escalas más a su gira latinoamericana: primero Quito, donde se reunió con su aliado Daniel Noboa y firmaron acuerdos de seguridad, justicia y comercio, y después Cali, para la asunción del nuevo presidente colombiano Abelardo de la Espriella, custodiada por un operativo de unos 11.000 efectivos ante la amenaza de grupos armados y narcotráfico. Mientras tanto, puertas adentro, Cristina Kirchner ya tendría definido su candidato para la gobernación bonaerense de 2027, y el ministro Sturzenegger sigue lidiando con las internas que genera su paquete de desregulaciones – la semana, en fin, tuvo de todo menos calma.