Elecciones de 2027: cómo votó el país en los últimos comicios

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Facundo Pereyra
Elecciones

¿Por qué vale la pena mirar este mapa ahora?

Falta aproximadamente un año y medio para las elecciones presidenciales de 2027. En agosto de 2026, la política argentina atraviesa un momento particular: el gobierno de Javier Milei mantiene una posición sólida, la oposición continúa fragmentada y todavía busca una figura capaz de unificarla, mientras que los resultados de los tres últimos ciclos electorales (2021, 2023 y 2025) ya delinearon con bastante claridad el mapa político del país.

Entender quién ganó en cada provincia y cómo se distribuyó el voto es el punto de partida para cualquier análisis serio sobre el escenario electoral que se avecina. Este repaso se basa en tres momentos clave: las PASO y la primera vuelta presidencial de 2023, las elecciones legislativas de la provincia de Buenos Aires celebradas en septiembre de 2025 y las elecciones legislativas nacionales del 26 de octubre de ese mismo año.

Primer mapa: las presidenciales de 2023 y el país dividido en tres

En la primera vuelta del 22 de octubre de 2023, Sergio Massa obtuvo el 36,78 % de los votos, Javier Milei alcanzó el 29,99 % y Patricia Bullrich quedó tercera con el 23,81 %. La distribución territorial reflejó un escenario poco habitual. Massa se impuso en 13 provincias, entre ellas Buenos Aires, Chaco, Formosa, Santiago del Estero y Catamarca. Milei ganó en diez distritos, principalmente en provincias del interior, mientras que Bullrich solo logró quedarse con la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Fue una configuración excepcional: tres candidatos competitivos con una presencia territorial relativamente equilibrada.

Sin embargo, el balotaje del 19 de noviembre modificó por completo ese panorama. Milei se impuso con el 55,65 % frente al 44,35 % obtenido por Massa. El peronismo conservó sus principales bastions, la provincia de Buenos Aires, Santiago del Estero, Formosa y Chaco, mientras que la mayor parte del electorado que había acompañado a Bullrich en la primera vuelta terminó respaldando a Milei.

Ese traslado de votos fue el elemento decisivo de la elección. El núcleo de votantes de Juntos por el Cambio, históricamente identificado con posiciones antiperonistas, urbanas y de clase media, terminó alineándose detrás del entonces candidato libertario para impedir el triunfo de Massa. Sin ese reacomodamiento del electorado, el resultado final habría sido muy diferente.

Segundo mapa: las PASO de 2023, la primera señal del crecimiento libertario

Las PASO de agosto de 2023 marcaron el primer gran sacudón político del año. Contra la mayoría de los pronósticos, Javier Milei terminó en el primer lugar con el 32,31 % de los votos. Patricia Bullrich obtuvo el 28,27 %, mientras que Sergio Massa quedó bastante más atrás con el 21,4 %.

Aquella elección funcionó como la primera evidencia clara de que una parte importante del electorado argentino estaba dispuesta a respaldar una propuesta política completamente distinta a las opciones tradicionales.

Otro dato significativo fue la distribución geográfica del voto. En las PASO, Milei terminó primero en 16 provincias, un desempeño que no logró repetir en la primera vuelta de octubre, cuando ganó en diez, aunque volvió a recuperar esa amplitud territorial durante el balotaje.

Tercer mapa: las elecciones legislativas bonaerenses de septiembre de 2025, una señal inesperada

La provincia de Buenos Aires votó en una fecha distinta al resto del país. El 7 de septiembre de 2025 se renovó la Legislatura provincial y el resultado encendió las alarmas en la Casa Rosada.

Fuerza Patria, la principal expresión del peronismo, se impuso con el 47,28 % de los votos, mientras que La Libertad Avanza alcanzó el 33,71 %. La diferencia, de más de trece puntos y medio, fue interpretada como un serio llamado de atención para el gobierno de Javier Milei: el distrito electoral más importante del país le daba la espalda a la gestión nacional. Tras ese revés, el Presidente planteó que las elecciones legislativas nacionales de octubre serían, en los hechos, un plebiscito sobre su gobierno.

La campaña estuvo marcada por un tema que logró instalar con fuerza el gobernador Axel Kicillof: los 12 billones de pesos en transferencias federales que, según denunció, habían sido recortadas por la administración nacional. Ese argumento encontró mayor eco precisamente en las zonas donde el impacto presupuestario era más visible, especialmente en el conurbano bonaerense, donde se concentra una parte significativa de los beneficiarios de programas sociales.

Cuarto mapa: las legislativas nacionales del 26 de octubre de 2025 y la recuperación de La Libertad Avanza

El panorama cambió apenas un mes después. La Libertad Avanza obtuvo el 40,66 % de los votos a nivel nacional, seguida por Fuerza Patria con el 31,64 %. Más atrás quedaron Provincias Unidas, con el 7,01 %, y el Frente de Izquierda (FIT), que alcanzó el 4,78 %. El oficialismo terminó imponiéndose en 16 de los 24 distritos electorales del país, un desempeño comparable al que había logrado Cambiemos en las elecciones legislativas de 2017. La participación fue del 67,85 %, la más baja registrada desde el regreso de la democracia en 1983.

El dato políticamente más relevante fue el resultado en la propia provincia de Buenos Aires. Allí, La Libertad Avanza consiguió el 41,5 % de los votos, apenas por encima del 40,8 % obtenido por Fuerza Patria. La diferencia fue inferior a un punto porcentual.

Ese resultado permitió interpretar que la victoria peronista en las elecciones provinciales de septiembre había respondido, en buena medida, a circunstancias específicas de esa convocatoria: una mayor movilización del electorado propio y una dinámica distinta a la de los comicios nacionales. Un mes más tarde, esa ventaja prácticamente había desaparecido.

También hubo algunos resultados que llamaron especialmente la atención desde el punto de vista territorial.

La Libertad Avanza obtuvo el 93 % de los votos en la Antártida Argentina, el porcentaje más alto alcanzado por cualquier fuerza política en un distrito electoral del país. Entre las provincias, sus mejores desempeños se registraron en Entre Ríos, Mendoza y Buenos Aires, además del distrito antártico. Se trata de territorios con perfiles económicos y sociales muy diferentes entre sí, lo que sugiere que el voto libertario ya no responde a una única realidad regional, sino que se encuentra distribuido en distintas zonas del país.

El peronismo, en cambio, mantuvo su mayor fortaleza en las provincias del NEA y el NOA. En Catamarca, Fuerza Patria obtuvo el 45,4 % de los votos frente al 34,1 % de La Libertad Avanza.

Salta ofreció un escenario completamente distinto. Allí, La Libertad Avanza alcanzó el 41,65 %, mientras que el peronismo quedó relegado al 13,61 %, uno de sus peores resultados en todo el país.

El proyecto que no logró consolidarse: Provincias Unidas

La alianza Provincias Unidas, impulsada por gobernadores de Córdoba, Santa Fe, Jujuy y otras provincias con la intención de construir una alternativa entre La Libertad Avanza y el peronismo, obtuvo apenas el 7,01 % de los votos a nivel nacional. El resultado estuvo muy por debajo de las expectativas. Incluso en Corrientes, uno de sus principales bastiones, el gobernador Gustavo Valdés solo consiguió imponerse por una diferencia cercana a un punto porcentual.

La experiencia dejó una conclusión clara: en un escenario de fuerte polarización, el espacio para una tercera opción se redujo al mínimo. La campaña terminó girando, casi por completo, alrededor de una única pregunta: estar a favor o en contra del gobierno de Javier Milei. Desde esa perspectiva, la estrategia de confrontación permanente impulsada por el oficialismo parece haber dado resultados. La polarización tiende a concentrar el voto opositor bajo el paraguas del peronismo, mientras que el oficialismo retiene una parte importante del electorado no peronista. Históricamente, un peronismo unificado ha mostrado más dificultades para ampliar su base electoral que un espacio antiperonista dividido en varias alternativas.

Balance electoral de cara a 2027

Si se toman en conjunto los resultados registrados entre 2021 y octubre de 2025, el mapa electoral argentino muestra un panorama bastante claro.

La Libertad Avanza y sus aliados cuentan con un núcleo estable de entre el 38 % y el 42 % de los votos. Ese caudal alcanza para ganar elecciones legislativas en un contexto de polarización, aunque podría no ser suficiente para imponerse en una primera vuelta presidencial sin captar parte del voto moderado.

El peronismo mantiene un piso de entre el 30 % y el 35 %, un techo que no logró superar ni en 2023 ni en las elecciones nacionales de 2025. Sus principales bastiones siguen siendo la provincia de Buenos Aires, cuando logra una alta movilización, y las provincias del NEA y del NOA, aunque esos distritos no alcanzan por sí solos para garantizar una victoria nacional.

El espacio de centro moderado, representado primero por Juntos por el Cambio y luego por Provincias Unidas, pasó del 28 % en 2023 al 7 % en 2025. Esto puede interpretarse de dos maneras: o gran parte de ese electorado fue absorbida por La Libertad Avanza, o sigue existiendo como una reserva potencial para un nuevo candidato de centro en las presidenciales de 2027.