Índice de la empanada: ¿en qué ciudad argentina una docena de empanadas cuesta más en relación con el salario?

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Facundo Pereyra
empanada

En mayo de 2025, el actor argentino Ricardo Darín protagonizó un cruce público con el ministro de Economía, Luis Caputo, por el precio de una docena de empanadas: $48.000, según Darín, frente a los “$16.000” que mencionó el ministro. Lo que parecía una simple discusión gastronómica terminó convirtiéndose en un experimento estadístico espontáneo. Medios de todo el país comenzaron a relevar cuánto costaba realmente una docena de empanadas en cada ciudad, mientras economistas comparaban ese valor con los ingresos promedio de la población. Así nació el informal “índice Darín”, antecedente del ejercicio que aquí retomamos y actualizamos.

Para julio de 2026 el panorama había cambiado. La inflación acumulada de los doce meses anteriores rondó el 33%, los salarios evolucionaron a ritmos diferentes según el sector y las brechas regionales de precios siguieron intactas. Con esos nuevos datos, actualizamos el cálculo para reflejar la situación actual.

Metodología y limitaciones del análisis

El cálculo se basa en dos variables: el precio de una docena de empanadas en una rotisería de nivel medio de cada ciudad (ni un restaurante de alta gama ni un local de bajo costo, sino un comercio barrial estándar) y el ingreso mediano de las personas ocupadas en cada provincia o región, según la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) del INDEC. Como referencia para los ingresos utilizamos los datos correspondientes al segundo semestre de 2025, la información oficial más reciente disponible por región. Los precios de las empanadas provienen de relevamientos periodísticos realizados en mayo de 2025 y, cuando no existen datos más recientes, se actualizan mediante la inflación acumulada cercana al 33% hasta julio de 2026. En los casos de la Ciudad de Buenos Aires y Neuquén existen registros posteriores que permiten una estimación más precisa.

Hay una aclaración importante. Dentro de una misma ciudad, el precio de una docena de empanadas puede variar entre un 100% y un 150% según el local. Para evitar distorsiones, en todos los casos se toma un precio intermedio de mercado y no se incluyen los costos de envío. Pedir por aplicaciones suele encarecer la compra entre un 30% y un 40%, por lo que ese costo queda deliberadamente fuera del cálculo.

El mapa de precios: de Formosa a Ushuaia

Partimos de los valores registrados en mayo de 2025 y los actualizamos a julio de 2026 utilizando un coeficiente de 1,33, equivalente a la inflación acumulada estimada para ese período.

En Formosa, una docena costaba alrededor de $8.000 en mayo de 2025 y hoy equivale aproximadamente a $10.600. Era, en ese momento, la más barata del país, en una provincia donde la elevada informalidad y el peso del sector público mantienen un nivel general de precios relativamente bajo.

En Tucumán, el valor pasó de unos $9.000 a cerca de $12.000. No sorprende: la provincia es considerada la capital argentina de la empanada y, para muchos tucumanos, pagar demasiado por una buena empanada casi se vive como una afrenta cultural.

En Mendoza, una docena que costaba entre $12.000 y $14.000 hoy se ubicaría entre $16.000 y $18.600. En Salta, los valores pasaron de aproximadamente $11.000–13.000 a un rango de entre $14.600 y $17.300.

Bahía Blanca mostraba precios de entre $16.000 y $22.000, que actualizados equivalen a unos $21.300–29.200. En Rosario, la referencia de $20.000 de mayo de 2025 se traduce en alrededor de $26.600. En el conurbano bonaerense, los $20.400 de entonces representan hoy cerca de $27.100.

En la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, los datos del IPCBA correspondientes al primer trimestre de 2026 ubican el precio promedio de una docena de empanadas entre $28.000 y $30.000. La canasta utilizada por el organismo estadístico porteño incluye este producto dentro de los bienes de consumo habituales.

En Neuquén no existen relevamientos recientes específicos, aunque la estructura de precios suele ser similar, e incluso algo superior, a la de la Ciudad de Buenos Aires debido al impacto económico de Vaca Muerta sobre el costo de vida. Una estimación razonable ubica el precio entre $28.000 y $32.000 por docena.

El caso extremo sigue siendo Ushuaia. En mayo de 2025 una docena costaba entre $36.000 y $50.400; actualizados por inflación, esos valores equivalen hoy a aproximadamente $47.800–67.000. Se trata, por amplio margen, del precio más alto del país.

Contexto salarial: cuánto gana la gente

Aquí entra en juego la segunda variable del análisis. Según los datos de la EPH del INDEC correspondientes al segundo semestre de 2025, el ingreso mediano de las personas ocupadas presenta diferencias marcadas entre regiones.

La Ciudad Autónoma de Buenos Aires encabeza tradicionalmente el ranking, con un ingreso mediano cercano a los $800.000–900.000 mensuales, favorecido por una mayor proporción de empleo formal y una fuerte concentración de actividades de altos ingresos.

La Patagonia, especialmente Tierra del Fuego, Santa Cruz y Neuquén, ocupa el segundo lugar. En Tierra del Fuego, por ejemplo, el ingreso medio rondaba los $524.000 durante el tercer trimestre de 2024 y, proyectando la evolución salarial hasta mediados de 2026, puede estimarse en torno a los $700.000–750.000 mensuales.

En el otro extremo aparecen Tucumán y, en general, las provincias del NOA y el NEA, donde el ingreso mediano se ubica aproximadamente entre $350.000 y $420.000. Entre ambos extremos se encuentran la provincia de Buenos Aires, Rosario y Mendoza, con valores que rondan entre $500.000 y $600.000 mensuales.

Resultado final: cuánto representa una docena de empanadas dentro del ingreso mensual

Con ambas variables definidas, ya es posible elaborar el ranking. Para mantener un criterio uniforme, utilizamos el ingreso mediano de las personas ocupadas en cada region, y no el salario promedio, que en Argentina suele verse distorsionado por un número reducido de ingresos muy altos, junto con el precio de una docena de empanadas de gama media, es decir, ni la opción más económica ni la más cara.

Tucumán aparece como la provincia donde la empanada resulta más accesible en relación con el ingreso. Una docena cuesta alrededor de $12.000 y el ingreso mediano ronda los $380.000 mensuales, por lo que representa apenas el 3,2% del ingreso de un trabajador. La explicación no pasa solo por el precio: Tucumán produce empanadas a gran escala, la competencia entre comercios es intensa y el peso de la tradición gastronómica local actúa como un freno frente a aumentos excesivos, incluso en contextos inflacionarios.

Formosa se ubica prácticamente en el mismo nivel. Una docena cuesta cerca de $10.600 frente a un ingreso mediano de alrededor de $350.000, lo que equivale a aproximadamente un 3% del ingreso mensual. En este caso, sin embargo, el precio relativamente bajo responde menos a la competencia y más al menor nivel general de precios de una economía con escaso dinamismo.

En Mendoza y Salta, una docena representa entre el 3,5% y el 4% del ingreso mediano. Los precios son más elevados que en Tucumán, aunque también lo son los ingresos. En Rosario y en el conurbano bonaerense, la compra de una docena absorbe entre el 4,5% y el 5,5% del ingreso mensual.

La Ciudad Autónoma de Buenos Aires ocupa un lugar particular dentro del ranking. A pesar de registrar algunos de los ingresos más altos del país, con una mediana de entre $800.000 y $900.000 mensuales, y de tener una docena de empanadas cuyo precio promedio oscila entre $28.000 y $30.000, esa compra representa apenas entre el 3,3% y el 3,7% del ingreso. El dato sugiere que la discusión entre Ricardo Darín y Luis Caputo giraba en torno a una empanada de segmento premium, y no al precio habitual que enfrenta la mayoría de los consumidores.

Neuquén constituye uno de los casos más interesantes. La provincia paga algunos de los salarios más altos del país, especialmente en sectores vinculados a la educación y a la industria energética. Pero, al mismo tiempo, el costo de vida también es considerablemente mayor debido al efecto que genera Vaca Muerta sobre toda la estructura de precios. Una estimación razonable ubica el valor de una docena en torno a los $30.000, frente a un ingreso mediano de entre $700.000 y $800.000, lo que representa aproximadamente entre el 3,8% y el 4,3% del ingreso mensual.

Ushuaia encabeza sin discusión el ranking de la empanada más cara en términos relativos. Para julio de 2026, una docena puede estimarse entre $50.000 y $65.000, tomando como base los precios registrados en mayo de 2025 y actualizándolos por una inflación acumulada cercana al 33%, además del habitual sobreprecio asociado al turismo. Aunque Tierra del Fuego registra algunos de los ingresos más elevados del país, con una mediana cercana a los $700.000–750.000 mensuales, comprar una docena de empanadas implica destinar entre el 7% y el 9% del ingreso del mes. Ya en mayo de 2025, un relevamiento de elDiarioAR estimaba que esa compra representaba entre el 6,9% y el 9,6% del salario mensual promedio de la provincia. Para julio de 2026, esa relación prácticamente no cambió: tanto los salarios como los precios evolucionaron a un ritmo muy similar.

Una excepción: Villa General Belgrano y el récord puntual

Hay un caso que merece una mención aparte. En marzo de 2026, una creadora de contenido de Tucumán publicó en TikTok un video que rápidamente se volvió viral: en un restaurante de Villa General Belgrano, en la provincia de Córdoba, le cobraron $72.000 por una docena de empanadas.

Ese valor no puede considerarse representativo. Se trata de un único restaurante ubicado en una localidad turística de montaña, con escasa competencia directa. Sin embargo, ilustra muy bien un fenómeno económico conocido: el de los mercados turísticos donde la oferta es limitada y la demanda está dispuesta a pagar mucho más. Bajo esa lógica, Villa General Belgrano probablemente ostente el récord de la docena de empanadas más cara del país en términos relativos: cerca del 19% del ingreso mediano provincial por una sola compra.

Lo que una empanada puede contar sobre la economía

Si se ordenan las ciudades según el peso que tiene una docena de empanadas dentro del ingreso mensual, el panorama es aproximadamente el siguiente: Ushuaia (7–9%), Rosario y el conurbano bonaerense (4,5–5,5%), Neuquén (3,8–4,3%), Mendoza y Salta (3,5–4%), Ciudad de Buenos Aires (3,3–3,7%), Tucumán (3,2%) y Formosa (alrededor del 3%).

El resultado deja una paradoja interesante. Ushuaia, la ciudad donde una docena de empanadas representa la mayor proporción del salario, también figura entre las regiones con mejores ingresos del país. Es el ejemplo clásico de una economía con costos estructuralmente elevados: el aislamiento geográfico, la logística y la limitada competencia hacen que los precios crezcan más rápido que el poder de compra, incluso cuando los salarios son altos.

En el extremo opuesto aparece Tucumán. Además de ser considerada la capital argentina de la empanada, es una de las provincias con menores ingresos. Lejos de ser una contradicción, ambos factores están relacionados. Allí donde un producto forma parte de la identidad local y existe una fuerte competencia entre productores, los precios tienden a mantenerse contenidos incluso en períodos de alta inflación. En cambio, cuando la empanada pasa a ser un producto pensado principalmente para el turismo, deja de responder a la lógica del consumo cotidiano y su precio puede dispararse sin demasiados límites.