El mapa del alquiler en España: dónde pesa más sobre el salario

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Facundo Pereyra
el mapa del alquiler

Decir que Madrid o Barcelona tienen alquileres caros no sorprende a nadie. Basta con abrir cualquier portal inmobiliario para comprobarlo.

Pero el precio, por sí solo, cuenta solo una parte de la historia.

Un alquiler de 1.000 euros no significa lo mismo para alguien que cobra 1.800 que para alguien que cobra 3.000. Y una provincia relativamente barata puede dejar de parecerlo cuando se compara el precio de la vivienda con los salarios locales.

Por eso hay otra forma de dibujar el mapa del alquiler español: no preguntar cuánto cuesta un piso, sino qué parte del sueldo hace falta para pagarlo.

Y el resultado muestra prácticamente dos Españas.

Según el último estudio de InfoJobs y Fotocasa, en 2025 el alquiler de una vivienda de 80 metros cuadrados representaba de media el 50% del salario bruto de un trabajador en España. Un año antes era el 47%.

El salario ofertado medio aumentó alrededor de un 1% durante el año. El alquiler, en cambio, subió un 6,9%.

En otras palabras, los alquileres avanzaron casi siete veces más rápido que los salarios utilizados en esta comparación.

De Madrid a Extremadura: del 71% al 29% del sueldo

La diferencia entre comunidades autónomas es enorme.

En la Comunidad de Madrid, alquilar una vivienda de 80 metros cuadrados suponía 1.626 euros mensuales a finales de 2025. El salario bruto medio de las ofertas publicadas en InfoJobs era de 2.307 euros mensuales.

Resultado: el alquiler equivalía al 71% del salario.

Cataluña aparecía prácticamente en la misma situación. Una vivienda de referencia costaba 1.602 euros mensuales frente a un salario de 2.304. El esfuerzo alcanzaba el 70%.

Después aparecían Baleares, con un 64%, País Vasco, con un 58%, y Canarias, con un 56%.

En las cinco comunidades, por tanto, el alquiler de referencia superaba la mitad del salario bruto medio.

En el otro extremo estaba Extremadura. Allí el mismo cálculo daba un alquiler de unos 590 euros frente a un salario de 2.054, de modo que la vivienda absorbía el 29% del sueldo.

Castilla-La Mancha se situaba en el 32%. Castilla y León, Murcia y La Rioja, alrededor del 36%.

La distancia entre Madrid y Extremadura es de 42 puntos porcentuales.

No porque un madrileño cobre necesariamente mucho menos que un extremeño. De hecho, en estos datos cobra más. El problema es que esa diferencia salarial es pequeña comparada con la diferencia en el precio de la vivienda.

el mapa del alquiler

Porcentaje del salario bruto medio necesario para alquilar una vivienda de 80 m² en 2025:

Madrid – 71%
Cataluña – 70%
Baleares – 64%
País Vasco – 58%
Canarias – 56%
Comunidad Valenciana – 48%
Cantabria – 43%
Navarra – 41%
Andalucía – 41%
Asturias – 41%
Galicia – 38%
Aragón – 37%
Castilla y León – 36%
Murcia – 36%
La Rioja – 36%
Castilla-La Mancha – 32%
Extremadura – 29%

España – 50%.

Fuente: estudio «Relación de salarios y vivienda en alquiler en 2025», InfoJobs y Fotocasa.

Barcelona: 1.752 euros de alquiler frente a 2.318 de salario

Si bajamos de las comunidades autónomas a las provincias, las diferencias se vuelven todavía mayores.

Barcelona aparece como el caso más extremo.

El alquiler mensual utilizado en el estudio alcanza los 1.752 euros para una vivienda de 80 metros cuadrados, mientras que el salario bruto medio provincial es de 2.318 euros.

Eso significa que el alquiler se lleva alrededor de tres cuartas partes del salario: un 76%.

Después aparece Madrid, con un 72%, seguida de Baleares, con un 64%.

En Bizkaia la proporción alcanza el 61%. Las Palmas, Gipuzkoa y Málaga se sitúan alrededor del 57%. Girona llega al 55%, Santa Cruz de Tenerife al 54% y Valencia al 53%.

La comparación entre Barcelona y Jaén resulta especialmente ilustrativa.

En Barcelona, el alquiler de referencia es de 1.752 euros mensuales.

En Jaén, 530 euros.

Los salarios utilizados en el estudio, sin embargo, son prácticamente iguales: 2.318 euros brutos mensuales en Barcelona y 2.339 en Jaén.

Un trabajador medio de Barcelona necesitaría destinar alrededor del 76% de ese salario al alquiler. Uno de Jaén, aproximadamente el 23%.

Mismo país. Salario prácticamente idéntico. Más de tres veces de diferencia en el peso de la vivienda.

Y ahí probablemente está uno de los datos más interesantes del mapa.

Las diferencias territoriales del alquiler español son mucho mayores que las diferencias salariales.

No todo lo que tiene salarios altos es asequible

El País Vasco ofrece otro buen ejemplo.

Es una de las zonas de España con mayores niveles de renta. Los últimos datos territoriales del INE sitúan precisamente a Gipuzkoa y Bizkaia como las dos provincias con mayor renta neta anual por habitante del país, por delante incluso de Madrid.

Eso ayuda a pagar alquileres elevados, pero no consigue neutralizarlos.

En Gipuzkoa, el salario utilizado por InfoJobs alcanza los 2.483 euros brutos mensuales, uno de los mayores entre las provincias españolas. Sin embargo, el alquiler de una vivienda de 80 metros cuadrados asciende a unos 1.522 euros.

El resultado es un esfuerzo del 57%.

En Bizkaia ocurre algo parecido: 2.415 euros de salario y 1.384 de alquiler, con un esfuerzo del 61%.

Tener salarios altos, por tanto, no garantiza una vivienda accesible si los precios inmobiliarios también son elevados.

Málaga muestra el problema contrario

Málaga representa un caso distinto.

No aparece entre las provincias con salarios particularmente altos. El salario bruto medio de las ofertas de empleo utilizado para el estudio es de 2.247 euros mensuales.

Pero una vivienda de 80 metros cuadrados cuesta aproximadamente 1.278 euros al mes.

Eso coloca el esfuerzo salarial en el 57%, al mismo nivel que Gipuzkoa pese a existir una diferencia considerable entre sus salarios.

Los datos más recientes de idealista incluso sitúan a Málaga como la provincia española donde mayor proporción de los ingresos familiares hace falta para acceder a una vivienda de alquiler.

En el segundo trimestre de 2026, su tasa de esfuerzo alcanzó el 58% de los ingresos netos medios del hogar. Baleares aparecía después con un 48%.

Son metodologías diferentes y los porcentajes no deben mezclarse directamente. Pero ambas apuntan hacia el mismo fenómeno: Málaga ha dejado de ser simplemente una provincia con vivienda relativamente cara y se ha convertido en uno de los lugares donde el alquiler está más desconectado de la capacidad económica de sus residentes.

El 84% de las provincias supera el 30%

Existe una regla bastante utilizada para evaluar la accesibilidad de la vivienda: dedicar alrededor del 30% de los ingresos al alojamiento.

No es una frontera mágica. Una familia con ingresos muy elevados puede gastar más del 30% y seguir viviendo cómodamente, mientras que un hogar con ingresos bajos puede tener problemas incluso gastando menos.

Pero sirve como referencia.

Con la metodología de InfoJobs y Fotocasa, el 84% de las provincias españolas necesitaba en 2025 más del 30% del salario bruto medio para pagar el alquiler de referencia.

Solo nueve se situaban en el 30% o por debajo.

Jaén encabezaba el extremo más asequible con un 23%. Después aparecían Teruel, con un 25%; Cáceres, con un 27%; Ciudad Real, con un 28%; y Albacete, Ourense, Badajoz y Córdoba, alrededor del 29%.

Palencia cerraba el grupo con un 30%.

Provincias donde más salario cuesta alquilar:

Barcelona – 76%
Madrid – 72%
Baleares – 64%
Bizkaia – 61%
Las Palmas – 57%
Gipuzkoa – 57%
Málaga – 57%
Girona – 55%
Santa Cruz de Tenerife – 54%
Valencia – 53%

Provincias donde menos:

Jaén – 23%
Teruel – 25%
Cáceres – 27%
Ciudad Real – 28%
Albacete – 29%
Ourense – 29%
Badajoz – 29%
Córdoba – 29%
Palencia – 30%

Fuente: InfoJobs y Fotocasa, datos de 2025.

El problema se ha agravado muy rápido

La fotografía territorial explica dónde pesa más el alquiler. La evolución de los últimos años ayuda a entender por qué.

Entre 2021 y 2024, los salarios ofertados analizados por InfoJobs crecieron un 7,4%.

En ese mismo periodo, el precio del alquiler utilizado por Fotocasa aumentó un 29,4%.

Es decir, el alquiler creció prácticamente cuatro veces más que los salarios.

Y la brecha no se cerró en 2025.

Ese año los salarios avanzaron aproximadamente un 1%, mientras que los alquileres lo hicieron un 6,9%. El esfuerzo salarial nacional pasó del 47% al 50%, el nivel más alto de la serie de este estudio desde 2019.

Otra fuente, idealista, llega a porcentajes diferentes porque cambia tanto la vivienda de referencia como el concepto de ingresos. Pero la tendencia vuelve a ser similar.

Su tasa nacional de esfuerzo para alquilar pasó del 35% de los ingresos netos familiares en el primer trimestre de 2026 al 39% en el segundo.

En otras palabras, podemos discutir cuál es el porcentaje exacto según la metodología utilizada. Resulta mucho más difícil discutir la dirección en la que se mueve.

Alquilar solo y alquilar en familia son dos problemas diferentes

Hay una precaución importante antes de interpretar el 50% nacional.

El cálculo de InfoJobs y Fotocasa enfrenta el salario bruto medio de una persona con el precio completo de una vivienda de 80 metros cuadrados.

No significa que todos los hogares españoles estén entregando literalmente la mitad de sus ingresos al casero.

Un hogar con dos salarios reparte el alquiler entre dos rentas. Una persona que comparte piso paga una habitación. Otra puede vivir en una vivienda más pequeña. Y los contratos antiguos pueden tener precios muy diferentes de los que encuentra hoy alguien que busca una nueva casa.

Por eso idealista utiliza una metodología distinta: compara el alquiler de una vivienda de dos dormitorios con los ingresos netos medios del hogar.

Con esa medición, en el segundo trimestre de 2026 el esfuerzo nacional era del 39%.

Palma encabezaba las capitales con un 45%, seguida por Málaga con un 40%, Valencia con un 39%, Madrid y Alicante con un 38%, y Barcelona y Segovia con un 34%.

El orden cambia.

Barcelona es el caso más llamativo. En la comparación de un alquiler de 80 metros cuadrados con un único salario bruto aparece en el extremo del mapa. Cuando se utilizan los ingresos netos de todo el hogar y una vivienda de dos dormitorios, su porcentaje disminuye considerablemente.

Eso no significa que uno de los cálculos sea correcto y el otro incorrecto.

Están respondiendo a preguntas distintas.

Uno pregunta cuánto de un salario individual cuesta una vivienda completa. El otro, cuánto de los ingresos de una familia media hace falta para acceder a ella.

Compartir piso cambia completamente el cálculo

Hay otra manera de comprobarlo.

Cuando en lugar de una vivienda completa analizamos una habitación, el esfuerzo baja de forma radical.

En 2024, una habitación de alquiler costaba de media 520 euros al mes en España. Frente al salario bruto medio de las ofertas de empleo, eso representaba alrededor del 23%.

En Cataluña alcanzaba el 28%; en Baleares y Madrid, el 25%; en País Vasco, el 24%.

En Extremadura, solo el 12%.

La diferencia explica por qué compartir piso ha dejado de ser exclusivamente una fórmula estudiantil y se ha convertido en una solución económica para trabajadores adultos.

Una vivienda completa puede absorber la mitad de un salario medio. Una habitación, aproximadamente una cuarta parte.

La contrapartida es evidente: la vivienda se vuelve estadísticamente más asequible porque se renuncia a una parte de ella.

La España barata tampoco coincide exactamente con la España pobre

Sería tentador resumir el mapa diciendo que el norte y las grandes ciudades son caros y el interior y el sur son baratos.

La realidad es algo más interesante.

El INE muestra que Andalucía concentra una gran proporción de municipios entre el 25% con menor renta de España. El 82,7% de sus municipios se encontraba en ese grupo en 2023. En Murcia era el 91,1%.

En cambio, el 90,9% de los municipios del País Vasco pertenecía al cuarto de municipios con mayor renta del país.

Pero eso no convierte automáticamente a Andalucía en la región con mayor esfuerzo de alquiler ni al País Vasco en la más asequible.

Dentro de Andalucía conviven Jaén, donde el alquiler representa alrededor del 23% del salario de referencia, y Málaga, donde llega al 57%.

Más del doble dentro de la misma comunidad autónoma.

Por eso hablar de un único “mercado español del alquiler” puede resultar engañoso.

En realidad existen mercados locales muy diferentes, sometidos a salarios, oferta de vivienda, turismo, crecimiento demográfico y demanda distintos.

El código postal importa casi tanto como el sueldo

El mapa deja una conclusión bastante sencilla.

España no se divide únicamente entre lugares donde se cobra más y lugares donde se cobra menos. También entre territorios donde el precio de la vivienda guarda cierta relación con los ingresos locales y otros donde esa relación se ha roto.

Barcelona y Jaén lo resumen especialmente bien.

Los salarios de referencia utilizados en el estudio son prácticamente iguales: 2.318 euros mensuales en Barcelona y 2.339 en Jaén.

Pero alquilar la misma superficie teórica cuesta unos 1.752 euros en la primera y 530 en la segunda.

Un trabajador no necesita necesariamente cambiar de profesión, mejorar su formación o conseguir un gran aumento salarial para alterar radicalmente el peso que la vivienda tiene sobre sus ingresos.

A veces basta con cambiar de provincia.

El problema, naturalmente, es que el empleo, la familia y la vida no siempre pueden mudarse con la misma facilidad.

Y quizá por eso el dato más importante de este mapa no sea que Barcelona alcance el 76% o que Jaén se quede en el 23%.

Es que, para una misma cantidad de trabajo y un salario muy parecido, el derecho a tener una vivienda propia puede costar tres veces más dependiendo del lugar de España en el que uno viva.