¿Cuántas horas tiene que trabajar un español para llenar el depósito del coche?

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Facundo Pereyra
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Llenar el depósito es una de esas operaciones cotidianas que duran apenas unos minutos, pero que pueden llevarse una parte considerable del sueldo.

Llegamos a la gasolinera, elegimos el surtidor, esperamos a que el contador alcance los 40, 50 o 60 litros y pagamos. A veces son 70 euros. Otras, 90. Y en determinadas circunstancias, superar los 100 euros tampoco resulta especialmente difícil.

Pero existe otra forma de calcular cuánto cuesta repostar: convertir el precio de la gasolina en horas de trabajo.

Porque 90 euros no representan el mismo esfuerzo para alguien que gana 1.200 euros al mes que para quien cobra 3.000. Aunque ambos conduzcan el mismo coche y reposten en la misma estación de servicio.

En Tucán hemos hecho las cuentas utilizando los precios de los carburantes en España y los últimos datos definitivos del Instituto Nacional de Estadística sobre salarios por hora.

El resultado es que llenar un depósito de 50 litros de gasolina equivale a casi cinco horas de trabajo bruto medio. Para los trabajadores con salarios más bajos, puede representar buena parte de una jornada laboral.

Casi cinco horas de trabajo para llenar 50 litros

Según los precios de referencia recopilados para el 8 de octubre de 2026 a partir de los datos comunicados al Ministerio para la Transición Ecológica, la gasolina 95 se situaba alrededor de 1,786 euros por litro. El gasóleo A rondaba los 1,886 euros.

Tomemos un coche de gasolina con un depósito de 50 litros, una capacidad habitual entre los turismos.

Llenarlo desde vacío costaría aproximadamente 89,30 euros.

Para traducir esa cantidad en tiempo necesitamos saber cuánto gana un trabajador español.

Según la Encuesta Anual de Estructura Salarial del INE, la ganancia media por hora fue de 18,77 euros brutos en 2024, último año con datos definitivos de esta operación estadística.

Dividiendo los 89,30 euros del depósito entre los 18,77 euros de salario por hora, obtenemos unas 4 horas y 46 minutos de trabajo.

Es decir, más de la mitad de una jornada laboral de ocho horas dedicada exclusivamente a pagar gasolina.

Y existe un detalle importante: estamos utilizando el salario bruto. El dinero que recibe realmente el trabajador después de impuestos y cotizaciones es inferior, por lo que el tiempo de trabajo necesario para pagar el combustible con su sueldo neto sería mayor.

Además, estamos comparando precios de octubre de 2026 con salarios de 2024. La operación sirve para ilustrar el esfuerzo económico, pero no debe interpretarse como una medición exacta del poder adquisitivo actual.

Un depósito pequeño cuesta casi cuatro horas. Uno grande, casi seis

No todos los coches tienen depósitos de 50 litros.

Un utilitario puede tener uno de 40 litros, mientras que un turismo familiar o un vehículo de mayor tamaño puede disponer de 55 o 60.

Con la gasolina a 1,786 euros por litro, llenar un depósito de 40 litros costaría 71,44 euros. Eso equivale a unas 3 horas y 48 minutos de trabajo bruto medio.

Para 45 litros, la factura subiría a 80,37 euros y el esfuerzo alcanzaría las 4 horas y 17 minutos.

Con 50 litros llegaríamos a los 89,30 euros y las 4 horas y 46 minutos.

Un depósito de 55 litros costaría 98,23 euros, equivalentes a 5 horas y 14 minutos.

Y con 60 litros, el precio alcanzaría los 107,16 euros, unas 5 horas y 43 minutos de trabajo.

La diferencia entre llenar 40 y 60 litros representa casi dos horas adicionales de salario.

Naturalmente, un depósito más grande no significa necesariamente que el coche sea más caro de utilizar. También importa cuántos kilómetros puede recorrer con cada litro. Pero cuando la pregunta es cuánto dinero necesitamos para llenar el depósito, la capacidad del vehículo cambia considerablemente la respuesta.

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El diésel puede costar más en el surtidor

Durante muchos años, una de las principales ventajas económicas del diésel fue que su combustible solía ser más barato que la gasolina.

Sin embargo, esa relación no siempre se mantiene.

Con los precios utilizados en este estudio, un litro de gasóleo A cuesta aproximadamente diez céntimos más que uno de gasolina 95.

Eso significa que llenar 50 litros de diésel supondría unos 94,30 euros, frente a los 89,30 euros de gasolina.

En tiempo de trabajo, hablamos de unas 5 horas y 1 minuto para el gasóleo y 4 horas y 46 minutos para la gasolina.

Quince minutos de diferencia por llenar el mismo volumen.

Pero el coste del depósito no debe confundirse con el coste de recorrer una distancia.

Los motores diésel suelen consumir menos litros por cada 100 kilómetros que los de gasolina de características comparables. Por tanto, un conductor puede pagar más al llenar el depósito y, aun así, gastar menos combustible durante sus desplazamientos.

La pregunta relevante para quien utiliza el coche todos los días no es solamente cuánto cuesta llenarlo, sino cuántos kilómetros consigue recorrer con ese dinero.

El mismo depósito, tres horas de diferencia entre trabajadores

Hasta ahora hemos utilizado el salario medio español, pero ese promedio esconde diferencias considerables.

Según el INE, en 2024 la ganancia media por hora de los hombres fue de 19,49 euros brutos, frente a 17,94 euros en el caso de las mujeres.

Si ambos pagaran 89,30 euros por el mismo depósito, el esfuerzo equivaldría a unas 4 horas y 35 minutos de trabajo para el salario medio masculino y aproximadamente 4 horas y 59 minutos para el femenino.

La gasolinera cobra exactamente lo mismo. La diferencia aparece en la remuneración.

Y si comparamos ocupaciones, la distancia puede ser todavía mayor.

Los trabajadores de ocupaciones de alta cualificación registraban una ganancia media de 26,32 euros por hora, mientras que en las ocupaciones de cualificación baja se situaba alrededor de 13,79 euros.

Con esas remuneraciones, llenar el mismo depósito de gasolina representaría aproximadamente 3 horas y 24 minutos para el primer grupo y 6 horas y 29 minutos para el segundo.

Más de tres horas de diferencia para comprar exactamente los mismos 50 litros.

Por eso el precio de la gasolina no explica por sí solo el esfuerzo que supone utilizar un automóvil.

También hay que mirar quién está pagando.

El lugar donde se trabaja también importa

Los salarios españoles varían considerablemente entre comunidades autónomas.

Cataluña, por ejemplo, registraba una ganancia media de 20,13 euros brutos por hora en 2024. En la Región de Murcia, la cifra era de aproximadamente 16,89 euros.

Si mantenemos el mismo precio de gasolina en ambos territorios, llenar un depósito de 50 litros equivaldría a unas 4 horas y 26 minutos de trabajo en Cataluña y unas 5 horas y 17 minutos en Murcia.

Casi una hora de diferencia.

En la realidad, además, el precio del combustible también cambia según la provincia, el municipio y la estación de servicio. Dos conductores con el mismo salario pueden pagar cantidades distintas por repostar dependiendo de dónde vivan.

Sin embargo, las diferencias salariales muestran algo especialmente interesante: el coste económico de llenar un depósito no depende únicamente de los céntimos que aparecen en el surtidor.

Una gasolina relativamente barata puede representar un esfuerzo considerable en un territorio con salarios bajos.

Y una gasolina más cara puede resultar proporcionalmente más asequible para un trabajador con ingresos elevados.

Ir a trabajar en coche también cuesta horas de trabajo

Hasta aquí hemos hablado de un depósito completo, pero la mayoría de los conductores no piensa en su consumo de gasolina como una compra aislada.

Lo importante es cuánto cuesta utilizar el coche durante todo el mes.

Imaginemos una persona que vive a 20 kilómetros de su trabajo.

Cada día recorre 20 kilómetros para ir y otros 20 para volver. Son 40 kilómetros diarios.

Si trabaja 22 días al mes, recorrerá aproximadamente 880 kilómetros únicamente en desplazamientos laborales.

Supongamos que su coche consume 6 litros de gasolina cada 100 kilómetros.

Para completar esos trayectos necesitará 52,8 litros al mes.

Con un precio de 1,786 euros por litro, el gasto mensual sería de unos 94,30 euros.

En otras palabras, esa persona tendría que dedicar el equivalente a unas cinco horas de trabajo bruto medio cada mes solamente a pagar la gasolina necesaria para ir a trabajar.

Si mantuviera ese patrón durante doce meses, el gasto alcanzaría aproximadamente 1.132 euros anuales.

Y eso sin contar el combustible utilizado para hacer la compra, visitar a familiares, salir de vacaciones o realizar cualquier otro desplazamiento.

Tampoco hemos incluido seguro, mantenimiento, impuestos, aparcamiento, neumáticos o reparaciones.

El coche cuesta bastante más que la gasolina que consume.

¿Cuántos kilómetros podemos comprar con una hora de trabajo?

Existe otra manera de mirar estos números.

En lugar de preguntar cuántas horas necesitamos para llenar el depósito, podemos calcular cuántos kilómetros permite recorrer una hora de salario.

Con una ganancia media de 18,77 euros por hora y la gasolina a 1,786 euros por litro, una hora de trabajo equivale aproximadamente a 10,5 litros.

Si utilizamos un coche que consume 6 litros cada 100 kilómetros, esa cantidad permitiría recorrer unos 175 kilómetros.

Pero imaginemos ahora a una persona que gana 10 euros brutos por hora.

Con una hora de trabajo podría comprar aproximadamente 5,6 litros de gasolina, suficientes para recorrer unos 93 kilómetros con el mismo vehículo.

El coche es idéntico. La carretera también. El precio del combustible no cambia.

Lo único diferente es el salario.

Y, sin embargo, uno de los trabajadores puede recorrer casi el doble de kilómetros por cada hora de trabajo.

Esta comparación permite entender por qué las subidas del combustible afectan de manera tan desigual a los hogares.

Para una persona con ingresos elevados, diez euros adicionales al repostar pueden representar una molestia relativamente pequeña.

Para alguien con un salario bajo que necesita el coche para llegar a su empleo, pueden convertirse en una parte importante del presupuesto mensual.

Diez céntimos más por litro son dieciséis minutos de trabajo

Los precios de los carburantes suelen analizarse en céntimos por litro.

Pero esas pequeñas diferencias se acumulan rápidamente cuando llenamos un depósito.

Una subida de diez céntimos por litro encarece 50 litros en cinco euros.

Con el salario bruto medio utilizado en este estudio, esos cinco euros equivalen a unos 16 minutos adicionales de trabajo.

Si la gasolina subiera veinte céntimos por litro, llenar el mismo depósito costaría diez euros más. El esfuerzo aumentaría aproximadamente 32 minutos.

Y si el precio alcanzara los dos euros por litro, un depósito de 50 litros costaría exactamente 100 euros.

Para pagarlo harían falta unas 5 horas y 20 minutos de trabajo bruto medio.

Por eso, cuando hablamos del precio de la gasolina, también estamos hablando de salarios.

Si los sueldos aumentan más rápido que los carburantes, el esfuerzo necesario para llenar el depósito disminuye.

Si ocurre lo contrario, repostar se vuelve más difícil incluso aunque el consumo del coche permanezca exactamente igual.

La gasolina cuesta euros, pero también tiempo

Con los precios utilizados en nuestro cálculo, un español que cobra el salario bruto medio necesita trabajar aproximadamente 4 horas y 46 minutos para pagar un depósito de 50 litros de gasolina.

En un coche con un depósito de 60 litros, el esfuerzo se acerca a las seis horas.

Para un trabajador de una ocupación de baja cualificación, llenar 50 litros puede representar más de seis horas de salario. Para otro mejor remunerado, poco más de tres.

Y una persona que recorre 40 kilómetros diarios para ir y volver del trabajo puede terminar destinando el equivalente a unas cinco horas de salario cada mes únicamente a pagar esos desplazamientos.

La gasolina es el mismo producto para todos.

Pero su precio, medido en tiempo de trabajo, cambia enormemente según quién la compre.

Al final, llenar el depósito tarda apenas unos minutos.

Lo que no vemos en el surtidor son las horas que hemos necesitado trabajar para poder hacerlo.