¿Cuánto cuesta tener un perro en España? El presupuesto anual de una mascota

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Facundo Pereyra
el presupuesto anual de una mascota

Comprar o adoptar un perro puede costar poco. Mantenerlo durante los siguientes diez o quince años es otra historia.

Pienso, vacunas, revisiones, antiparasitarios, juguetes, peluquería, seguro. Por separado, muchos de estos gastos parecen pequeños. El problema aparece cuando se suman y, sobre todo, cuando se repiten todos los años.

En España no existe una estadística oficial que diga exactamente cuánto cuesta mantener un perro. Los precios veterinarios son libres, la alimentación cambia enormemente según el tamaño y la dieta, y no necesita lo mismo un chihuahua que un labrador.

Así que en Tucán hemos hecho nuestra propia cuenta.

Construimos tres presupuestos para un perro adulto sano – pequeño, mediano y grande – sumando alimentación, atención veterinaria rutinaria, vacunas, desparasitación, protección frente a parásitos, responsabilidad civil, higiene, accesorios y una pequeña reserva para gastos médicos imprevistos.

El resultado es bastante claro.

Mantener un perro pequeño cuesta alrededor de 1.018 euros al año. Uno mediano, unos 1.289 euros. Y uno grande, aproximadamente 1.574 euros.

Traducido al mes son 85, 107 y 131 euros respectivamente.

Y eso en un año normal.

Un perro mediano cuesta unos 107 euros al mes

Nuestro perro de referencia es bastante aburrido, y precisamente por eso sirve para hacer las cuentas.

Es adulto, está sano, no necesita una dieta especial, no padece enfermedades crónicas y no pasa regularmente por una residencia canina. Tampoco hemos incluido un paseador, una guardería ni un seguro veterinario completo.

Para un perro mediano, el presupuesto anual queda aproximadamente así:

600 euros en alimentación.

70 euros en consultas y revisiones veterinarias.

60 euros en vacunas.

75 euros en desparasitación interna.

54 euros en protección externa contra pulgas, garrapatas y flebotomos.

50 euros en un seguro básico de responsabilidad civil.

180 euros en peluquería e higiene profesional.

100 euros en accesorios, juguetes y productos de higiene.

Y dejamos otros 100 euros como fondo para un pequeño imprevisto veterinario.

Total: unos 1.289 euros al año.

La cifra encaja bastante bien con otras estimaciones existentes. AEDPAC sitúa el gasto medio por mascota en España en 1.260 euros anuales, de los cuales 823 corresponden a alimentación, 353 a servicios veterinarios y 83 a accesorios. La Real Sociedad Canina de España, por su parte, ha situado el coste mensual de mantener un perro alrededor de los 105 euros.

No son cálculos exactamente comparables. AEDPAC habla de mascotas y no exclusivamente de perros, mientras que nuestra estimación parte de una cesta concreta de gastos. Pero el orden de magnitud es prácticamente el mismo.

Tener un perro en España supone, en condiciones normales, reservar alrededor de cien euros cada mes.

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Perro pequeño, hasta 10 kg: 1.018 €/año – 85 €/mes

Perro mediano, 10-25 kg: 1.289 €/año – 107 €/mes

Perro grande, más de 25 kg: 1.574 €/año – 131 €/mes

Escenario Tucán para un perro adulto sano. Incluye un fondo anual de 100 € para pequeños imprevistos. No incluye enfermedades graves, residencia, guardería ni seguro veterinario completo.

La comida es el verdadero gasto fijo

La mayor partida no es el veterinario.

Es el comedero.

En nuestro escenario central calculamos aproximadamente 400 euros anuales de alimentación para un perro pequeño, 600 para uno mediano y 800 para uno grande.

Eso significa que la comida representa alrededor del 39% del presupuesto del perro pequeño, el 47% del mediano y algo más del 50% del grande.

La relación es bastante lógica. Hay gastos que apenas cambian con el tamaño del animal. Una consulta veterinaria no cuesta el doble porque el perro pese 30 kilos en lugar de 10. Un seguro de responsabilidad civil tampoco necesariamente.

La cantidad de comida, en cambio, sí cambia de forma considerable.

Y el mercado que existe detrás de ese comedero es enorme.

Según ANFAAC, la industria española de alimentación para animales de compañía facturó 2.178 millones de euros en 2025. Solo la alimentación para perros generó 1.139 millones y movió casi 367.000 toneladas de producto.

Además, está cambiando el tipo de comida que se vende.

Mientras la facturación de alimentos secos para perros cayó un 2,1% en 2025, la de comida húmeda aumentó un 15,5%.

Eso no significa necesariamente que todos los españoles estén abandonando el pienso tradicional. Pero sí muestra que la alimentación canina es cada vez más diversa y que elegir productos húmedos, naturales o premium puede llevar el presupuesto bastante por encima de nuestro escenario básico.

El veterinario parece barato hasta que deja de serlo

Una consulta veterinaria básica cuesta de media alrededor de 35 euros, aunque puede oscilar aproximadamente entre 25 y 45 dependiendo de la clínica y la localización.

Una urgencia diurna puede rondar los 63 euros. Una nocturna o en festivo, unos 86. Una hospitalización puede situarse entre 100 y 500 euros, antes de añadir pruebas, tratamientos o medicamentos.

Por eso hemos separado dos cosas.

Por un lado está la medicina previsible: revisiones, vacunas y antiparasitarios.

Por otro está el momento en el que algo sale mal.

Para un perro adulto, los recordatorios de vacunas pueden representar alrededor de 40-80 euros anuales. El primer año es más caro: solo la pauta inicial de vacunación de un cachorro puede situarse aproximadamente entre 150 y 250 euros.

Nuestro presupuesto reserva 100 euros anuales para algún tratamiento o incidencia menor.

Pero una enfermedad importante, una cirugía o una hospitalización prolongada pueden romper completamente estas cuentas.

Ese es probablemente el mayor problema al intentar responder cuánto cuesta un perro.

Los gastos normales son relativamente predecibles. Los gastos extraordinarios no.

El primer año cuesta bastante más

Cuando el perro llega a casa aparecen además varios pagos que después no se repiten cada doce meses.

Está el microchip y el registro. La primera pauta de vacunación. El equipamiento inicial – cama, transportín, comederos, collar, arnés y correa. Y, cuando se realiza, la esterilización o castración.

En nuestro escenario central, estos gastos iniciales suman aproximadamente 598 euros para un perro pequeño, 615 para uno mediano y 645 para uno grande.

Aquí hemos incluido 100 euros como referencia para la adopción. Evidentemente, esta partida puede ser mucho menor en determinadas protectoras y muchísimo mayor si el animal se compra a un criador.

También incluimos la esterilización como gasto inicial de referencia, aunque no todos los propietarios la realizan y el precio cambia según sexo, peso, clínica y comunidad autónoma.

Al combinar estos gastos con el mantenimiento, descontando el refuerzo anual de vacunas que ya queda sustituido por la pauta del cachorro, nuestro primer año asciende aproximadamente a:

1.555 euros para un perro pequeño.

1.844 euros para uno mediano.

2.159 euros para uno grande.

Es decir, la pregunta no es solamente si podemos pagar cien euros este mes.

Es si podemos seguir pagándolos durante años y asumir además los momentos en los que el gasto se dispara.

[INFOGRAFÍA 2 – EL PRIMER AÑO]

Gastos iniciales aproximados:

Pequeño – 598 €

Mediano – 615 €

Grande – 645 €

Coste total estimado del primer año:

Pequeño – 1.555 €

Mediano – 1.844 €

Grande – 2.159 €

Incluye adopción de referencia, microchip y registro, vacunación inicial, esterilización/castración y equipamiento básico.

¿Y durante toda su vida?

Aquí es donde cien euros mensuales empiezan a convertirse en una cifra considerable.

Si utilizamos doce años simplemente como horizonte de cálculo y mantenemos constantes los precios, nuestro perro pequeño costaría alrededor de 12.750 euros a lo largo de su vida.

El mediano, unos 16.000.

El grande, cerca de 19.500 euros.

Y esta cuenta es deliberadamente conservadora.

No incluye inflación. Tampoco enfermedades graves, intervenciones quirúrgicas importantes, tratamientos crónicos, residencias durante las vacaciones, paseadores ni dietas especiales.

Además, supone que el gasto permanece más o menos estable durante toda la vida del animal, cuando en realidad suele aumentar con la edad.

La propia RSCE señala que los perros mayores pueden necesitar cuidados continuos y afrontar gastos adicionales asociados a enfermedades y envejecimiento.

Por eso los 16.000 euros de nuestro perro mediano no deben interpretarse como una factura exacta que llegará dentro de doce años.

Son una forma de visualizar la dimensión económica de una decisión que normalmente se piensa en meses, no en décadas.

Los precios veterinarios también están subiendo

Y mantener constante el precio durante doce años es una hipótesis especialmente optimista.

El IPC general de España aumentó un 4,3% interanual en agosto de 2026.

Los servicios veterinarios también vienen registrando fuertes incrementos de precios. Eso importa porque, a diferencia de comprar una correa nueva o cambiar de marca de pienso, buena parte del gasto sanitario no puede simplemente aplazarse cuando el animal lo necesita.

Además, no existe una tarifa veterinaria nacional.

Cada clínica fija sus precios y existen diferencias importantes según el territorio, el tipo de centro y el tratamiento. Una consulta ordinaria puede estar cerca de los 25 euros en un establecimiento y aproximarse a 50 en otro.

Por eso cualquier presupuesto nacional debe entenderse como una referencia y no como una lista de precios.

Un perro idéntico puede costar cantidades distintas dependiendo de dónde viva.

El seguro más barato no es el que paga al veterinario

La Ley 7/2023 establece que el titular de un perro debe mantener un seguro de responsabilidad civil por daños a terceros durante la vida del animal y señala que la cuantía suficiente de cobertura se determinará reglamentariamente.

Sin embargo, el desarrollo de esta obligación general ha generado una situación jurídica poco intuitiva. Fuentes del sector asegurador señalan que su aplicación general continúa pendiente del desarrollo reglamentario, mientras existen obligaciones específicas previas para determinados perros y territorios.

En nuestro presupuesto hemos reservado 50 euros al año para responsabilidad civil, independientemente de si resulta exigible en cada caso concreto. Actualmente pueden encontrarse pólizas básicas desde algo más de 20 euros al año, mientras otras se acercan o superan los 100 dependiendo de cobertura y condiciones.

Pero hay que distinguir responsabilidad civil de seguro veterinario.

El primero cubre fundamentalmente los daños que el perro pueda causar a terceros.

El segundo ayuda con consultas, pruebas, accidentes, enfermedades o intervenciones, dependiendo de la póliza.

Y cuesta bastante más.

Las pólizas veterinarias disponibles actualmente parten aproximadamente de 19-20 euros mensuales y aumentan según edad, raza, coberturas y modalidad.

Añadir 21 euros mensuales a nuestro escenario central elevaría el presupuesto del perro mediano desde unos 1.289 hasta aproximadamente 1.541 euros al año, antes de considerar qué gastos reembolsa realmente la póliza.

No todos los perros necesitan peluquería cuatro veces al año

Hay una partida de nuestro cálculo que merece una explicación especial.

Para construir un presupuesto comparable hemos supuesto cuatro servicios profesionales de higiene o peluquería al año: unos 140 euros para un perro pequeño, 180 para uno mediano y 240 para uno grande.

Pero esto no es una necesidad universal.

Un perro de pelo corto cuyo propietario realiza el baño y mantenimiento en casa puede gastar muy poco en peluquería profesional. Otras razas necesitan cortes y cuidados mucho más frecuentes.

Si eliminamos tanto la peluquería profesional como nuestro fondo voluntario de 100 euros para imprevistos, el presupuesto básico baja considerablemente.

En un perro mediano pasaría de unos 1.289 euros a aproximadamente 1.009 euros anuales.

Esta diferencia muestra por qué es tan difícil encontrar una única respuesta a la pregunta del título.

Hay un suelo de gastos relativamente inevitable.

Y después existe una enorme capa de decisiones del propietario.

Un perro no cuesta lo mismo que comprar un perro

Hay una última diferencia importante.

El precio de entrada es visible. El coste de mantenimiento, no tanto.

Una persona puede adoptar un animal por una cantidad relativamente pequeña y pensar que la parte cara de la decisión ya está resuelta. Pero incluso en nuestro escenario moderado, un perro mediano puede consumir más de 1.200 euros cada año.

Y el gasto no termina cuando llegan meses económicamente complicados.

La Fundación Affinity estima que las protectoras españolas recogieron más de 292.000 perros y gatos durante 2024, entre ellos más de 173.000 perros. Las camadas no deseadas fueron el principal motivo de abandono declarado por los centros participantes. Además, tres de cada cuatro animales que llegaron a los refugios no tenían microchip.

Los problemas económicos aparecen también entre las razones documentadas de abandono, aunque su peso cambia según la edición del estudio y la muestra analizada.

Eso convierte el presupuesto en algo más que una curiosidad financiera.

Saber cuánto cuesta un perro antes de tenerlo también forma parte de decidir si realmente podemos hacernos cargo de él.

El precio de cuatro patas

Al final, nuestra cuenta deja tres cifras fáciles de recordar.

Un perro pequeño – alrededor de 85 euros al mes.

Uno mediano – unos 107.

Uno grande – alrededor de 131.

En un año normal.

El primer año será más caro. Un problema veterinario serio puede multiplicar el presupuesto. Un perro con necesidades especiales también. Y doce años de convivencia pueden convertir esos cien euros mensuales en 15.000, 20.000 euros o más.

Por eso quizá la forma correcta de pensar en el coste de un perro no sea preguntar cuánto vale adoptarlo o comprarlo.

Ni siquiera cuánto cuesta mantenerlo este año.

La pregunta útil es otra:

¿podemos permitirnos pagar por él todos los meses durante la próxima década?

Porque un perro puede llegar a casa una sola vez.

Pero su presupuesto llega cada mes.

Nota metodológica

Tucán ha construido un presupuesto de abajo arriba para un perro adulto sano en España. Se han dividido los animales en tres grupos: pequeño, hasta 10 kg; mediano, entre 10 y 25 kg; y grande, más de 25 kg.

El escenario central incluye alimentación, dos consultas veterinarias anuales, refuerzo de vacunas, desparasitación interna, protección antiparasitaria externa, responsabilidad civil, cuatro servicios de peluquería o higiene profesional, accesorios y un fondo analítico de 100 euros para pequeños imprevistos. Este último importe y la frecuencia de peluquería son supuestos de Tucán, no medias estadísticas oficiales.

Los precios se han contrastado con fuentes sectoriales y comerciales porque España no dispone de una tarifa oficial única para servicios veterinarios. Como comprobación externa, el resultado se encuentra en un orden de magnitud similar a las estimaciones publicadas por AEDPAC y RSCE.

Los cálculos de coste durante doce años mantienen los precios constantes y no incorporan inflación, enfermedades graves ni el aumento habitual de los gastos sanitarios durante la vejez. Por ello deben interpretarse como escenarios de referencia, no como una predicción del gasto real de cada propietario.