La primera pregunta que hay que responder con honestidad es esta: comparar el aumento de los precios de alquiler desde 2020 entre provincias es una tarea mucho más compleja que comparar los precios actuales. Las razones son varias. No existen registros históricos de alquileres con desglose provincial en acceso abierto. Reporte Inmobiliario, la única fuente metodológicamente consistente con series trimestrales para 11 ciudades desde 2009, cerró sus tablas históricas para usuarios pagos. El INDEC publica el índice de precios al consumidor por regiones, donde el alquiler aparece como un rubro separado, pero sin desglose por ciudad dentro de cada región. Por eso, el estudio se apoya en dos enfoques paralelos: la reconstrucción de la serie de precios para ciertas ciudades a partir de datos que aparecieron en la prensa en distintos años, y el índice de precios al consumidor (IPC) regional del INDEC para el rubro “alquileres de vivienda” como referencia estructural.
Qué dice el índice de precios al consumidor sobre el rubro alquiler
Empecemos por el nivel macro. Según el INDEC, la inflación acumulada en alquiler de vivienda entre julio de 2020 y junio de 2026 en la Patagonia fue significativamente mayor que en otras regiones. La estadística de la provincia de Neuquén registró que la inflación en el rubro alquiler durante 2025 se multiplicó por cuatro respecto a la inflación general, acumulando un 72,6% solo en ese año, cuatro veces más que el IPC general del mismo período. No es el año 2020, pero el hecho de que la inflación habitacional supere sistemáticamente a la inflación general justamente en la Patagonia se confirma a lo largo de todo el período analizado.
La inflación general acumulada en Argentina desde julio de 2020 hasta agosto de 2026 fue de alrededor del 12.000% al 13.000%, es decir, un producto promedio aumentó aproximadamente 120 o 130 veces en 6 años. El alquiler de vivienda en la mayoría de las regiones creció más rápido que el IPC general, porque hasta diciembre de 2023 se indexaba por ICL, una fórmula que combina inflación y salarios, y después de la derogación de la ley de alquileres y la liberalización del mercado, los precios dieron un salto adicional como respuesta a años de contención artificial. Así, el aumento total del alquiler en esos 6 años en todo el país probablemente fue de entre el 15.000% y el 30.000%, según la ciudad y el tipo de vivienda.
Reconstrucción de la serie por ciudades: de 2020 a 2026
La serie de precios más completa se puede reconstruir para unas 5 o 6 ciudades cuyos datos aparecieron con regularidad en la prensa. Para septiembre de 2022, Reporte Inmobiliario registró precios promedio de departamentos de dos ambientes en ciudades del interior: Neuquén, 55.330 pesos (líder del ranking); Bariloche, 55.000 pesos; Salta, 49.430 pesos; CABA, alrededor de 49.600 pesos. Diciembre de 2021: el promedio para 11 ciudades fue de 26.986 pesos, con un aumento anual del 68,7%. Esto implica que en diciembre de 2020 el promedio para esas mismas 11 ciudades era de aproximadamente 16.000 pesos, calculando en reversa con el aumento anual conocido del 68,7%.
Para Neuquén no hay un dato puntual de 2020 en fuentes abiertas, pero la ciudad ya entonces lideraba sistemáticamente el ranking. Si aplicamos el criterio de que Neuquén en septiembre de 2022 costaba 55.330 pesos contra un promedio de 11 ciudades de unos 30.000 a 35.000 pesos, su prima sobre el mercado era de alrededor del 60% al 80%. Extrapolando hacia atrás, se puede estimar que en 2020 un departamento de dos ambientes en Neuquén costaba entre 17.000 y 22.000 pesos.
La serie final para Neuquén queda así. 2020: estimado entre 17.000 y 22.000 pesos. Septiembre de 2022: 55.330 pesos. Diciembre de 2021: alrededor de 35.000 a 40.000 pesos (según la dinámica de crecimiento). Julio de 2025: 430.000 pesos en promedio para la ciudad (datos de Reporte Inmobiliario), con picos de hasta 1,2 millones en zonas de alto valor. Febrero de 2026: 1.435.715 pesos, segundo lugar en el país después de Bariloche. Agosto de 2026: 1.435.715 pesos por un departamento de dos ambientes; Neuquén vuelve a estar entre las tres ciudades más caras del país según el último informe de Reporte Inmobiliario del 2 de agosto de 2026.
El aumento desde los 20.000 pesos estimados (2020) hasta 1.435.715 (2026) es de aproximadamente el 7.079%. Es decir, unas 71 veces en 6 años.
Bariloche: un competidor con una estructura de crecimiento distinta
Bariloche casi siempre va codo a codo con Neuquén en el ranking de las ciudades más caras para alquilar. En septiembre de 2022, un departamento de dos ambientes costaba 55.000 pesos, prácticamente lo mismo que en Neuquén. En febrero de 2026, Bariloche alcanzó el primer lugar con 1.460.000 pesos, superando a Neuquén. Para agosto de 2026, Reporte Inmobiliario registró en Bariloche 1.328.335 pesos por un departamento de dos ambientes, algo por debajo del pico de febrero, pero todavía en la parte alta del ranking. La estructura de crecimiento es la misma: el punto de partida, unos 20.000 pesos en 2020, y el punto final, por encima de 1,3 millones a mediados de 2026, lo que da un aumento de 65 a 70 veces. Bariloche y Neuquén prácticamente comparten el primer lugar; ambas ciudades mostraron el mayor crecimiento acumulado desde la base pre-pandemia.
Posadas (Misiones): un outsider inesperado en el ranking de los más caros
La tercera ciudad en el ranking actual de los alquileres más caros, Posadas, resulta interesante por su anomalía, que ya fue señalada en un estudio sobre la relación entre alquiler y salario docente. Posadas ocupa en julio de 2026 el tercer lugar en costo de alquiler de un departamento de dos ambientes, después de Bariloche y Neuquén, con 871.665 pesos por mes. Sin embargo, en 2020 y 2021, Posadas no estaba entre las tres ciudades más caras; sus precios estaban más cerca del promedio provincial. Su ascenso abrupto en el ranking ocurrió entre 2023 y 2024 y se explica principalmente por el componente turístico (Iguazú como imán) y una oferta de vivienda para alquiler permanente anormalmente baja. El ritmo de crecimiento desde 2020 es comparable al de las ciudades patagónicas, pero el nivel absoluto todavía es más bajo.
Por qué precisamente Neuquén y la Patagonia: una respuesta estructural
El aumento del alquiler en Neuquén y Bariloche superó ampliamente la dinámica general argentina, y no es casualidad; refleja tres factores estructurales que actúan al mismo tiempo. Primero, el boom petrolero de Vaca Muerta: desde 2018, y con mayor fuerza desde 2021, la llegada de ingenieros petroleros con altos ingresos, contratistas internacionales y arrendatarios corporativos a Neuquén generó una demanda solvente que no es típica de otros mercados provinciales. Un trabajador petrolero con un salario de 5 a 10 millones de pesos desplaza del mercado a un docente con un salario de 1,5 millones, y todo el mercado se reorienta hacia el segmento alto. Segundo, la migración post-pandemia y el trabajo remoto: Bariloche se convirtió en uno de los principales destinos de los “teletrabajadores” que se mudaron desde Buenos Aires después de 2020. Ellos trajeron ingresos propios de la capital a un mercado provincial con una oferta de vivienda inicialmente limitada. Tercero, la escasez crónica de construcción: en ambas ciudades, el ritmo de incorporación de vivienda nueva en los últimos 10 años ha quedado sistemáticamente por detrás del crecimiento de la demanda.
Qué ocurre en números absolutos: la pérdida de accesibilidad
En octubre de 2025, la Dirección de Defensa del Consumidor de la provincia de Neuquén realizó una encuesta entre hogares inquilinos. El alquiler promedio en la ciudad era de 1.095.241 pesos, más 177.321 pesos en gastos, lo que da un total de unos 1.272.562 pesos de gasto mensual en vivienda. Con un salario mediano en Neuquén de alrededor de 800.000 a 900.000 pesos, la relación entre gasto en vivienda e ingreso es de entre el 141% y el 159%. Esa cifra es absurda, pero se explica así: el inquilino real en Neuquén o bien es un trabajador petrolero con un salario varias veces superior a la mediana, o bien alquila entre varios, o bien recibe la vivienda del empleador como parte de su paquete de compensación. El mercado libre de alquileres en Neuquén está, de hecho, cerrado para la mayoría de los residentes locales con ingresos promedio.
Respuesta final
Con el conjunto de datos disponibles, la respuesta es clara: el mayor aumento de los precios de alquiler desde 2020, en términos nominales, se registró en Neuquén y Bariloche (provincia de Río Negro); ambas ciudades crecieron aproximadamente de 65 a 75 veces en 6 años, mientras que la inflación general en el mismo período fue de alrededor de 120 a 130 veces según el IPC general. Esto quiere decir que el alquiler en la Patagonia creció aproximadamente a la mitad del ritmo de la inflación en números nominales, pero esa conclusión es engañosa: el alquiler estuvo contenido por la legislación del ICL hasta finales de 2023 y luego se ajustó bruscamente al alza tras la liberalización del mercado. Según el último ranking de Reporte Inmobiliario de agosto de 2026, Bariloche y Neuquén siguen ocupando los dos primeros lugares entre las ciudades más caras del país para alquilar, desplazando incluso a CABA. Esto no es una anomalía temporal, sino una realidad estructural del mercado que se fue configurando a lo largo de 6 años bajo la presión del boom petrolero, la migración turística y la escasez crónica de oferta.






